martes 10 de enero de 2012

Sin mentiras, Santos, sin mentiras

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Se puede ser seguidor y adorador de Dios. Pero no debería hacerse abstracción del hondo contenido de los mitos religiosos. Por lo regular se los interpreta en su sentido más obvio, el facilista, y se evaden las consecuencias inevitables que implican sus otras significaciones. Los cristianos, por citar un ejemplo, apelan al Génesis como la explicación real o figurada del comienzo de las cosas. Y hasta sin ser fanáticos, aceptan la expulsión del paraíso como la consecuencia lógica del pecado de desobediencia.

Pero, ¿qué pensaba Adán? ¿Estarían resignados él y Eva a que se los condenara de ese modo para toda la eternidad? Jack London trae a cuento un verso insuperable, que refleja de modo magistral su situación: El ser que arrojaste del Jardín del Edén, ¡Era yo, señor! Allí estaba yo, desterrado. El grito herido de los padres de la humanidad entera. Tal vez Dios fuera omnipotente, pero su lógica reñía con la de los pobres mortales. Había otra manera de mirar las cosas, quizás más justa y válida.

En términos de hoy podría decirse que la verdad no es única. Se halla en dependencia de quién y con qué difusión la afirme. Cuando se cuenta con el monopolio del poder mediático, se refuerza el propio dicho a escala galáctica. Y se minimiza y ridiculiza al opuesto. Voces cada vez más creíbles y respetables nos confirman formales razones oficiales acerca de la urgencia de hablar. Mientras eso sucede, se escucha una y otra vez que con nosotros no puede conversarse porque todo el tiempo engañamos.

Cuando se reclama sinceridad, es pésimo precedente comenzar de ese modo. Aquí podríamos argüir algunas cosas. Tras los deplorables hechos del 26 de noviembre en el Caquetá, nadie quiso revelar que Herwin Hoyos, de Caracol Radio, tras embaucar a los familiares de los prisioneros con su caravana, marchaba al área donde sabía se iba a realizar la operación, con el propósito de recibir los rescatados, montar otra cruzada de glorificación al Ejército y alardear del éxito de su campaña de Vamos por ellos.
Todo lo cual demuestra el conocimiento que el Establecimiento y el alto gobierno tenían acerca la liberación unilateral prometida, y cómo pensaron sabotearla con un espectáculo transmitido en directo por internet al mundo entero. Como era de esperarse, la ruleta rusa fracasó y la derrota quedó huérfana de nuevo. Había entonces que salir a condenar con acritud al natural chivo expiatorio, la guerrilla de las FARC, al tiempo que jurar que nunca se había preparado un rescate.
Persistir en la misma dirección nos condena a testarudos por parte de las raposas de la verdad oficial. Por encima de ellas, insistimos como 5 siglos atrás lo hacía Fray Antonio de Montesinos ante los encomenderos de La Española, Ego vox clamantis in deserto. Resulta apropiada la recordación del fraile dominico, para referirse a la inminencia de la agresión que se cierne sobre la región del Catatumbo y en general el Norte de Santander. ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas?

El saliente comandante de la XXX Brigada lo definió con claridad: El gobierno ratificó la voluntad de incrementar la presencia militar en El Catatumbo por el ingreso de nuevas empresas.

Hoy en día tenemos solicitudes de empresas para trabajar en las áreas del carbón y del petróleo, así como el incremento del cultivo de palma a 16.500 hectáreas La intención es permitir la llegada de las empresas, continuar con el crecimiento de los cultivos de palma y atacar de frente el narcotráfico.

Era su dicho meses atrás. ¿Por qué ahora, cuando miles de soldados y decenas de naves artilladas en plan de guerra se ubican en Cúcuta, Ocaña, Tibú y otras localidades, listas para el ataque, se sale a decir que toda esa furia tiene como propósito ubicar y dar de baja al jefe máximo de las FARC? Cualquier oficial medio de inteligencia.

Cualquier persona con sentido común, sabe lo que alguien puede hacer, sabiendo lo que se avecina.
El gobierno y la cúpula militar saben bien lo que se traen entre manos. Como muñecos de Collodi, le mienten al país. En acto de impudencia, el Ejército Nacional se acerca a las comunidades indígenas del Catatumbo simulando brigadas de ayuda, a sabiendas de que lo que habrá de sobrevenirse será la persecución infame y el destierro de los indígenas Barí, cuyos asentamientos se encuentran en la mira de las grandes compañías transnacionales que vienen por el carbón, el petróleo y los agrocarburantes.

Cincuenta años atrás esas mismas comunidades poblaban extensas áreas del departamento. Y peleaban con arcos y flechas por sus tierras. Hoy habitan refugiados en los riscos más escarpados, de donde serán expulsados por la inhumana explotación global capitalista. Que predará zonas de reserva y parques naturales en bien de la ganancia de los accionistas. Igual suerte correrán las comunidades campesinas de colonos y cultivadores. La sentencia de muerte contra los pequeños mineros está dictada hace meses.

Es eso lo que llegan a hacer las tropas, Santos. A garantizar aún más prosperidad a los más prósperos. Y a hundir en inefable suerte a los más pobres. Estos lo saben, lo gritan, lo lloran. Pero son voces cuyo eco se pierde en la montaña, como las de los monos aulladores. Se trata de la misma historia que ha ocurrido en este país por décadas. Por siglos. Una casta enquistada en el poder ha puesto siempre por delante sus intereses y los del amo extranjero antes que los de sus nacionales.

De estos y similares asuntos, con participación activa de los afectados, nos interesa tratar en una hipotética mesa de conversaciones. De cara al país. Poner en cuestión las privatizaciones, la desregulación, la libertad absoluta de comercio e inversión, la depredación ambiental, la democracia de mercado, la doctrina militar. Retomar la Agenda que quedó pendiendo en El Caguán. El gobierno del que usted hizo parte, se negó a abordarla diez años atrás, condenándonos a todos a esta Troya sangrienta que sin toma de Ilión se apresta a repetirse.

Nosotros, al igual que la inmensa mayoría del pueblo colombiano, pertenecemos a la estirpe mundial de mujeres y hombres a quienes un soberbio poder celestial desterró del paraíso. Siempre nos negaremos a aceptar la imposición de verdades absolutas. Nuestro destino es recuperar lo que nos pertenece. Proclamamos nuestra verdad: este conflicto no tendrá solución mientras no sean atendidas nuestras voces. Sin mentiras, Santos, sin mentiras

Timoleón Jiménez
Comandante de Estado Mayor Central de las FARC-EP

Saludo de las FARC a los pueblos del mundo

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Agradecemos su solidaridad con el empeño justo de un pueblo que resiste a las imposiciones de las transnacionales y de un gobierno apátrida, que ávidos de ganancias, precarizan el nivel de vida de los colombianos, arrasan la soberanía y destruyen el medio ambiente. Esta lucha hace parte de la movilización creciente de la indignación mundial contra los desafueros y voracidad del capital financiero.

Los gobiernos de Washington y Bogotá han recurrido al uso desproporcionado de la fuerza, a la tecnología y al empleo a fondo de sus fábricas de desinformación, en un vano intento de barrer el escollo que representamos como pueblo en armas a sus ambiciones exacerbadas de saqueo de recursos, en un momento de crisis, agonía y senectud del sistema capitalista mundial. Gracias por su solidaridad con nuestra organización insurgente.

Hemos afrontado momentos difíciles, sí, como la reciente caída en combate del comandante Alfonso Cano, pero el pertrecho moral de la solidaridad de los pueblos, el aliento de sus movilizaciones, nos mantiene erguidos en una lucha justa que persigue independencia, justicia, humanidad y un nuevo orden social.

Sólo ejércitos aguerridos -decía Bolívar, el Libertador- son capaces de sobreponerse a los primeros infaustos sucesos de una campaña. Las FARC, lejos de estar conformadas por soldados bisoños o sin conciencia, reiteran y refrendan con la sangre de los caídos, su compromiso ineluctable de seguir adelante.

Cuando el capitalismo decrépito naufraga hoy en su crisis sistémica, nadie debe aflojar. Las movilizaciones de indignación contra la tiranía financiera que estremecen al mundo, deben generalizarse. Pero para salvar la humanidad y la vida del planeta es necesaria la articulación de las luchas dispersas, la conformación de un centro coordinador, de una vanguardia colectiva, con una estrategia común que despliegue la gran bandera de la humanidad y la justicia.

Los gobiernos revolucionarios y las organizaciones políticas y sociales de los pueblos, tienen qué hacer. Cuenten con las FARC en esta lucha justa por una alternativa anti capitalista.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC – EP

Montañas de Colombia, enero de 2012

SALUDO AL MB Y AL PC3

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Camaradas integrantes del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia e integrantes del Partido Comunista clandestino PC3.

Reciban un cálido saludo revolucionario, pleno de nuestros mejores deseos por su bienestar y por un año nuevo colmado de éxitos en las tareas revolucionarias que ustedes vienen desarrollando.
Al finalizar el año 2011 y saludar al 2012, queremos enviar a todos ustedes nuestro mensaje solidario, esperanzador y optimista frente a las perspectivas que se avizoran de crecimiento y cualificación de la lucha de las masas para enfrentar toda esa ofensiva contra los intereses de nuestro pueblo que constituye la médula de toda la política oficial del gobierno de Juan Manuel Santos.

En reciente debate adelantado por el Senador Jorge Robledo del Polo democrático se presentaron con buen fundamento cifras y argumentos que demuestran que la mal llamada " loco motora minera " no es más que el eufemismo con el que se pretende ocultar que Colombia está siendo literalmente saqueada por las grandes empresas mineras, monopolios transnacionales que pagan unas regalías ridículas, " inferiores incluso a las que facturan los indígenas por la explotación de las salinas de Manaure ".

"Las grandes compañías mineras prácticamente no están pagando impuestos " denunció el senador en su debate, apoyándose en investigaciones de la misma DIAN que han dejado al desnudo " un intrincado carrusel de evasiones fiscales " por parte de esas compañías.

El periodista Daniel Samper por su parte, afirma que según datos dados a conocer por la propia contraloría general de la nación " El estado acepta las cifras de las compañías mineras con fe ciega y sin verificación ". " Los impuestos no pagados por la Drummond en el Cesar, equivalen al 76 por ciento del recaudo por regalías". Más claro no canta un gallo. El gobierno del presidente Santos favorece descaradamente el despojo de la riqueza Patria, a tiempo que descalifica e ilegaliza la pequeña minería y anuncia que " la combatirá como se combate al narcotráfico". El año entrante será un año de grandes luchas del pueblo colombiano por impedir este despojo.

Otro tema. De la noche a la mañana el presidente Juan Manuel Santos, yendo más lejos que el propio ultraderechista Álvaro Uribe, decidió cambiar la legislación existente sobre derechos humanos y presentó a través de la bancada del partido de U, el partido de gobierno, un proyecto de ley que pretende ampliar los linderos que tenía el fuero militar para permitir que sea la justicia militar la que juzgue crímenes de lesa humanidad cometidos por la Fuerza Pública, e imponer como chantaje a todos los colombianos, la tesis retarda taria y fascista de que " si se quiere ganar la guerra " hay que perdonar les a los militares todas sus atropellos, sus crímenes, sus violaciones a los derechos humanos y todas sus tropelías, en otras palabras, darles patente de corso y así puedan hacer legalmente lo que les venga en gana.

En lenguaje corriente, eso significa que, casos como el del sargento que violó y mató dos niñas en Arauca, los crímenes de Rito Alejo de Rio, de Iván Ramírez, el coronel Plazas, centenares de masacres, torturas, desapariciones forzadas, y toda clase de bella querías cometidas contra el pueblo, pasarían a ser juzgadas por ellos mismos, es decir, quedaran en la impunidad.

Eso es, ni más ni menos, la legalización de la impunidad y de la guerra sucia que vienen practicando en Colombia las fuerzas militares desde hace más de 70 años, a partir de la masacre de las bananeras.
Pero también significa, que si todos esos crímenes van a ser considerados por el Estado, " actos del servicio " es porque el Estado está reconociendo que en Colombia, se practica y se ejerce como política institucional y legal, el Terrorismo de Estado. Queda pues, plenamente demostrado que sin guerra sucia, sin impunidad, sin violaciones flagrantes a los derechos humanos, el Estado colombiano no puede adelantar su llamada política de Seguridad Nacional, ni contener las ansias de liberación de nuestro pueblo.

Plena s de clarividencia, de sensatez y de sabiduría, cobran actualidad estas frases que escribió alguna vez nuestro Comandante Alfonso Cano: " Unas fuerzas militares, formadas en las ideas de la nefasta doctrina de la Seguridad Nacional, con poder omnímodo, desproporcionadas en su tamaño y presupuesto para un país como el nuestro, tropas profesionales, es decir, mercenarias, sin talanqueras mentales, regadas en invasión por el territorio nacional, deificadas sin cesar por la gran prensa, han sido, son y serán siempre, un azote para nuestro pueblo ".

En el 2012 redoblaremos actividades en todo sentido, con la fuerza que nos proporcionan nuestras convicciones, las precauciones que nos impone la experiencia y el enorme aliento que nos da el ejemplo de todos los camaradas caídos, el ejemplo de Manuel, el de Jacobo, Jorge Briceño, Raúl, Iván, y Alfonso Cano, prototipo del intelectual comprometido con las luchas de su pueblo por alcanzar la emancipación definitiva, revolucionario íntegro y consecuente en su pensamiento y en su práctica, combatiente insigne de las FARC – Ep y verdadero héroe en la lucha del pueblo colombiano por alcanzar la

Nueva Colombia, la Patria Grande y el Socialismo.
Honor y gloria a los héroes de la Libertad. A todos ellos, rendiremos honor y homenaje en la cotidianidad de nuestra lucha. Es inmortal quien cayó por la gran causa. En la memoria del pueblo vivirá eternamente quien por el pueblo dio su vida, trabajó, luchó y murió por el bien común.
Para todos, un abrazo y muchos éxitos en el 2012.


Pablo Catatumbo
Jefe Nacional del Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia

Montañas de Colombia, Diciembre 28 de 2011.

viernes 16 de diciembre de 2011

Carta del Nucleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela a Johan Estiven Martínez

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Compatriota y compañero

Fue triste  recibir la noticia de la muerte de su padre, como
revolucionarios y humanistas nos indigna que integrantes humildes del
pueblo colombiano mueran en medio de esta guerra que nos impuso la
oligarquía hace mas de 60 años, a su edad debe ser difícil entender lo
que pasa, como puede entender un niño pobre que su padre murió
defendiendo los intereses de los ricos de este país? ¿Cómo entender
que los ricos a los que su padre murió defendiendo lo olvidaron
durante más de 10 años y después con la boca llena de sangre ordenaron
un rescate militar justo cuando este marchaba hacia la libertad? ¿Cómo
entender que un día ese padre se fue para la guerra que padece
Colombia y  volvió en un cajón forrado con una bandera como miles lo
hacen? Ciertamente es difícil explicarse estas situaciones a una edad
tan corta pero estamos seguros que usted con el tiempo y el
aprendizaje de nuestra historia podrá sacar conclusiones diferentes a
las que tiene ahora. De antemano expresamos para usted y su familia
máximo respeto y nuestra solidaridad por lo acontecido con su padre.
La niñez del 99% de los niños colombianos  no es fácil, cuando
nosotros teníamos su edad veíamos por los noticieros al más grande
narcotraficante de toda la historia legislando desde el congreso de la
mano de las clases dominantes, veíamos como el estado a través del
ejercito, la policía y los organismos de seguridad acababan con la
esperanza de paz que representaba la Unión Patriótica; crecimos viendo
como el estado formaba grupos paramilitares para masacrar al pueblo
colombiano, quitarle sus tierras y acabar con la esperanza de un país
con paz y justicia social; muchos familiares nuestros murieron, fueron
encarcelados o desaparecidos en las dos décadas anteriores de la
violencia. Ciertamente,  nuestra niñez no es comparable con la suya
pero algo debe quedar claro y es que ningún ser humano merece crecer
en las condiciones en que le toco a usted o a nosotros por culpa de un
reducido grupo de personas que decidieron defender sus privilegios
económicos a sangre y fuego poniendo a otros como carne de cañón, los
culpables de esta tragedia que usted y nosotros vivimos son los dueños
de este país, los dueños de las tierras, los dueños de los medios de
comunicación, los dueños de los grupos paramilitares  y no el pueblo
que  se decidió a resistir con dignidad. Usted es colombiano como
nosotros, estudiante como nosotros y quiere la paz como nosotros.
Nosotros crecimos y por muchos factores tomamos  una posición política
y nos decidimos a estar  al lado del pueblo colombiano que resiste
contra esta oligarquía vende patria, es quizás el profundo amor al
pueblo el sentimiento más grande que nos mueve a luchar contra la
injusticia y la desigualdad que caracterizan a  la sociedad
colombiana, somos bolivarianos y humanistas de  corazón,  lo único que
odiamos es la guerra y luchamos es por la paz de Colombia que es la
paz del continente. A nosotros no nos reclutaron de manera forzada, ni
nos pagaron, ni nos engañaron, no somos terroristas ni
narcotraficantes y si hemos usado una capucha es porque no podemos
manifestar libremente lo que pensamos por que nos asesinan; sabemos
que nuestras familias pueden ser asesinadas y nosotros mismos también,
hemos sido amenazados y en el fragor del combate callejero muchas
veces hemos expuesto nuestra vida pero aun así seguimos adelante por
la fuerza de nuestras convicciones y por nuestro inagotable amor por
el pueblo colombiano.
 
decidimos escribirle porque lo vimos a través de los medios de
desinformación en la marcha del odio pagada por los ricos, impulsada
por las fuerzas militares y promovida masivamente por caracol y rcn,
marcha que fue todo un fracaso a pesar de los miles de millones que
invirtieron en ella con el objetivo de seguir metiéndole combustible a
 la guerra,  en esa marcha usted como los otros colombianos se veían
solos y confundidos pues el odio y la guerra no es nuestra esencia
pero en algunas ocasiones los medios de comunicación logran
engañarnos, nada comparable a las gigantescas marchas estudiantiles
que pusieron a temblar al gobierno de Santos que quería quitarnos  la
educación a todos, incluyéndolo a usted, para a través de la
ignorancia seguir manteniendo este conflicto y de paso  sus
privilegios, no dudamos en que tanto usted como miles de los que
salieron anhelan como nosotros la paz de Colombia y el fin de la
guerra, pero entendemos que los que  organizan esas marchas son
verdaderos mercenarios del fascismo criollo y seres despiadados que
infructuosamente intentan sepultar la resistencia del pueblo
colombiano. Compatriota y compañero, ¿qué sentido tiene salir a una
marcha que lo único que busca es legitimar rescates a sangre y fuego
como el ocurrido el pasado noviembre en el que murió su padre? ¿Qué
sentido tiene seguirle el juego al gobierno y la oligarquía que creó
el conflicto, recluto a su padre, se lo llevo a la guerra, lo puso
como carne de cañón, lo olvido en sus años en la selva y después lo
asesino con una orden militar de rescate a sangre y fuego?
Sinceramente creemos que usted es nuevamente victima esta vez de la
manipulación del gobierno y los medios de comunicación, es por eso que
decidimos escribirle.

Usted es un ejemplo, es cierto, porque su historia es igual a la de
cientos de miles de niños en Colombia que padecen las consecuencias de
este  conflicto armado y crecen sin sus padres por que fueron
asesinados, fueron torturados y desaparecidos o fueron encarcelados o
retenidos en medio del combate, nos indigna como colombianos que el
gobierno pretenda utilizarlo esta vez mediáticamente para atizar la
guerra y seguir perpetuando el conflicto que mantiene sus intereses
intactos, como jóvenes debemos defender la paz y la justicia social,
la verdad y el castigo a los responsables, como jóvenes debemos ser
excluidos de la guerra y no debemos ser funcionalizados y menos con
nuestro dolor, no lo invitamos a  la guerra, ojala nunca le toque
padecerla  de nuevo pues es atroz, lo invitamos a que construya la paz
de Colombia, lo invitamos  a que luche por el intercambio humanitario
y la salida política del conflicto, lo invitamos también a que piense
en las madre e hijos de guerrilleros y presos políticos condenados a
penas de más de 60 años, algunos en otros países, lo invitamos a que
haga historia y con su ejemplo de vida le diga al mundo que la guerra
en Colombia debe terminar.

De nuestra parte reiteramos nuestras más  sinceras condolencias y sepa
que seguiremos luchando por usted y todos los colombianos con la mayor
humildad pero con la más grande determinación, juntos como clase
social pero desde espacios y formas de lucha diferentes lucharemos
junto a usted por la paz de Colombia.

Cordialmente, Compatriotas Núcleo Bolivariano Juan de la Cruz Varela,
Diciembre 6 de 2011

EL HÉROE NO VENCIDO

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por Jesús Santrich, integrante del Estado Mayor Central de las FARC-EP.   

En memoria del camarada Alfonso Cano, Comandante en Jefe de las FARC-EP, caído en combate el 4 de noviembre de 2011, en las montañas del Cauca.

Diciembre 4 de 2011.
"Este es un mensaje de decisión: aquí en las FARC nadie está amilanado, ¡estamos absolutamente llenos de moral, de moral de combate!" Alfonso Cano.


Cuando sea el alba de los siglos sin explotados, quizás como un cósmico huracán de la cólera embravecida, el aliento agitado de los pobres habrá arrasado toda posibilidad de plusvalía.


Despertaremos, entonces, los adentros de cada alma entumecida por el caos, con los acentos  relampagueantes  de los truenos que ungen el pecho húmedo del cielo, aunque poblado él esté aún de las nubes grises y densas del otoño que afligen a la luna.


Ya el tiempo habrá abierto suficientemente  sus puertas herrumbrosas sobre sus goznes  de segundos  sumisos, y hacia el horizonte de la paz justa habrá cruzado con su furia tempestuosa el silencio de los oprimidos dejando tras de sí las cruces y ataduras; y en la oquedad del universo bajo la mirada imperecedera de una constelación de amores se alzará el altar de la humanidad liberada, alumbrada por una antorcha de sol incomparable.


En el horizonte del mundo nuevo que va naciendo, con un escudo de luna  llena  bajo el brazo estará el guerrero de Chirriaderos  empuñando en su diestra  una lanza misteriosa, brillante lanza salpicada del polvo de los luceros.


Con los ojos de Orión nos ha de mirar la aurora desde el este; y otra espada celeste nos protegerá del ímpetu de los quásares, mientras el toro del firmamento embiste con destellos rojos las siete palomas  de la galaxia: a dónde irán las Pléyades con sus alas de sombras inciertas?


Quizás hacia el más íntimo retozo del Dios del infinito que es el tiempo; hacia el calor más pasional de sus innúmeras e ingentes manos artesanas hechas de espacio sin fronteras, donde dormita la creación…, sus sueños despiertos, sus andanzas quietas, su inmensidad constelar tan pequeña frente al más allá de lo insondable.


Pero allí donde ha caído el guerrillero, en esa diminuta montaña que pareciera nada frente a la expansión del universo, estará grabado el rayo cósmico de luz que hizo honores a su muerte.


Ladran los perros de la opresión sobre el cuerpo yerto del combatiente abatido, pero los asusta su enigmática estampa de héroe no vencido. La insignia del valor enjuagada en sangre, viaja en un escorpión de astros  por las aguas de Plutón. Pero se alza el sol entre los peñascos más abruptos sumando el albor del mártir inmolado, y el arcoíris de Bochica entinta el paisaje para que esplenda en las horas de luto la barba antigua de Chimichagua, que flamea invicta entre la tormenta de la rebeldía, mientras sus pájaros negros llevan la luz hasta el más alto risco de nuestro oscuro duelo.


Con su muerte se ha sembrado más en nuestras mentes; como con un redoble de relámpagos que estremece la existencia, como el huracán de Lenin que descarga truenos y granizo para que luego germine del otoño gris la primavera, como rayo de aurora clara, y nuestros muertos todos sigan con sus trazos de fuego esculpiendo  ante nosotros la vía del martirio que encienda al fin la primavera roja  que traerá la vida.


Pregúntale a Tiresias, Camarada, el camino cierto para derrotar las sombras; pregúntale la respuesta  para cada enigma de la esfinge que devora tus entrañas…


Y si alguien llora por tus penas, como en el poema de Bécquer, que el llanto llore  sin que el llanto acuda a nublar las pupilas…, por el sacrilegio de arrojar tu adarga lunar hacia el abismo. Sólo habrán logrado que los humedales fértiles del Dorado devuelvan a tu rostro la manigua y la trinchera de espejos  que resguardó por siempre tu mirada.


De su metálica efigie de titán herido se vertió el carmín que tiñera el ocre del páramo enrarecido; pero el rubí de su pecho torturado sólo se posa en la tierra  para ascender henchido de decoro, en la pasión del pueblo que se eleva desde la más subterránea flama de la gesta chibcha.


No más letras en el papel, vamos a la calle a cantar el coro de su credo libertario, con el latir arrebatado de la ira del ofendido.


Con la leche de Bachué, con la sangre de Alfonso Cano, con la de Raúl Reyes y la de Jorge Briceño, con la de Iván Ríos y la de Mariana Páez…, con la sangre de los pobres y de todos los nuestros que han caído, moldearemos sin miedos el barro de la patria que queremos y que haremos, desde los instantes prístinos de quienes nos antecedieron en la brega hasta alcanzar los confines de una revolución purificada; sin congoja en el alma y con arrojo, para hacer la pira del comunismo.


Bolívar con su espada, Manuel con su fusil, encabezan la guardia equinoccial de los valientes que dan la bienvenida a la aurora roja  que pronto abraza  el porvenir.

CON SU PALABRA VIVA, ALFONSO CANO ¡PRESENTE!

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Escrito por Comisión Internacional de las FARC-EP   

Diciembre 4 de 2011. A un mes de la caída en combate del Comandante y camarada  Alfonso cano, saludamos con un mensaje de gratitud a los hombres y mujeres de Nuestra América que han levantado su solidaridad con las FARC-EP y con la lucha del pueblo colombiano por la justicia social y la paz.


Camaradas, con el lenguaje de las rocas y la voz de las quebradas, sobre las sombras de los elementos, en el discurso del comandante abatido está la gracia de la verdad trepidando altiva como férrea arenga que destroza cadenas.


Ha sido el comandante Cano un verdadero mensajero de la aurora americana, desbordando el piélago de la audacia comunera; por lo que en lo más limpio del cielo colombiano, ahora, aparece su puño en alto como una explosión de chispas sublevadas dignificando el ara de la épica muerte de los bolivarianos soldados del pueblo, y los sueños de tierra liberada y los de la Patria Grande concretada.


Su farallón de verbos esperanzados revelan al mundo, sin duda, los agravios que niegan la paz a los humildes cuando baldones de miseria imponen los imperios y sus oligarquías lacayas.


En la altruista lucha hasta la muerte, la carne abatible, con el don del decoro se vuelve primaveras y las cenizas son el atrio de la historia donde habla el pueblo a su manera.


Pero, si el poeta eres tú, que puedo yo cantarte comandante, tendríamos que decir con el trovador para escuchar la consonancia del discurso que nos enseña, retomando algunos apartes de una intervención suya de julio de 2010, cuando fungía ya como Comandante en Jefe de las FARC-EP:
"… desde 1964 hemos estado planteando la necesidad de conversar para darle salidas políticas a situaciones que han estado generando los enfrentamientos armados. Una y otra vez, de una y otra manera…; pero han fracasado las conversaciones porque los gobiernos representantes de la oligarquía colombiana no han ido con la voluntad de encontrar soluciones y salidas democráticas sino que han asistido con la absoluta decisión de derrotarnos en la mesa de conversaciones, de engañarnos y de que la lucha del pueblo colombiano que representamos nosotros, la lucha armada revolucionaria se deje vapulear para que no trascienda la firma de una paz con beneficio para todos…"


"Pero también han fracasado los innumerables gobiernos que han prometido desde el mismo momento de su posesión acabar con el conflicto armado por la vía militar. Desde 1964 el doctor Guillermo León Valencia, hasta este momento…, con muy contadas excepciones han prometido, le han fijado plazos a la liquidación de la guerrilla revolucionaria, nos han amenazado, nos han planteado ultimátum: se someten o los liquidamos…; o aceptan o los aplastamos, dijo el general Luis Carlos Camacho Leyva, pero los problemas del pueblo colombiano no se han resuelto y la guerra revolucionaria de guerrillas móviles se mantienen unas veces con más fuerza otras con menos fuerza, unas veces con más volumen con más presencia, con más o con menos participación en la vida nacional, pero se mantiene porque las causas que la han generado persisten. Por ello estamos planteando una vez más que conversemos, que no le oculten al país los muertos que se están presentando, hijos del pueblo colombiano todos…"


"Por eso insistimos en un proceso democrático que tenga la proyección de construir una Nueva Colombia. Por eso decimos que hay que hablar sobre puntos vertebrales muy concretos: de la indignidad que representa tener en Colombia siete bases con tropas militares de los Estados Unidos de Norte América. Eso es una indignidad, más hoy, en estas épocas, en estos días en que estamos conmemorando el bicentenario del grito de independencia que fue precisamente el grito para sacar el yugo del invasor, del extranjero, de nuestro suelo patrio…"


"¡Aquí hay dignidad!, ese punto hay que tocarlo ese punto es un desencuentro para la sociedad colombiana, tenemos que hablar de derechos humanos, tenemos que hablar del Derecho Internacional Humanitario, porque en el fondo del conflicto colombiano el atropello del Estado contra la población civil que viene de tiempo atrás, esa violación sistemática de los derechos humanos que tiene que garantizar el Estado ha propiciado el alzamiento en armas de muchos sectores de la juventud colombiana; y tenemos que hablar del DIH, por supuesto; y tenemos que hablar de los prisioneros de guerra que es un tema vertebral, así como tenemos que hablar también del tema de la tierra no solamente para establecer una estrategia que le posibilite regresar las tierras que le han arrebatado los paramilitares al campesinado sino para regresarle todas las tierras que le ha arrebatado el latifundismo y los señores de las haciendas por lo menos en los últimos cincuenta años…; de contera en ese problema de la tierra, resolver problemas fundamentales que tienen los indígenas, las minorías étnicas y abordar el tema -porque es un todo integral-, del equilibrio ecológico…"


"Tenemos que hablar del régimen político para lograr un sistema de convivencia democrática que nos beneficie a todos y cierre los espacios a esa práctica histórica de la oligarquía de acometer crímenes como arma política para aniquilar a sus adversarios, cerrar las puertas a la corrupción…; construir las bases de un sistema realmente democrático. Y otro punto para encontrar caminos civilizados debe ser el modelo económico; no puede ser el neoliberalismo la ruta que lleve al país hasta los grados de desarrollo, crecimiento y repartición democrática de los beneficios…"


"En eso estamos, y estamos aquí firmes, pujantes decididos, con la moral en alto, combatiendo en las modalidades que nos toca frente a un adversario poderoso de quinientos mil hombres armados, dotados de toda la tecnología gringa de punta, con todo los dineros del mundo".


"Este es un mensaje de decisión: aquí en las FARC nadie está amilanado, ¡estamos absolutamente llenos de moral, de moral de combate!"


Sin rendición y sin arrogancias, quizá sin argumentos de agrado para el opresor, es Alfonso la voz del mar sin agonía…, algas y corales, salitres y arenas, que aguardan al sol de las maiceras, y  de cada campo y  de cada barriada urbana por liberarse.


No más letras en el papel, vamos a la calle a cantar el coro de su credo libertario, con el latir arrebatado de la ira del ofendido.


Con su sangre y la de todos nuestros caídos, moldearemos sin miedos el barro de la patria que queremos y que haremos, desde los instantes prístinos de quienes nos antecedieron en la brega hasta alcanzar los confines de una revolución purificada; sin congoja en el alma y con arrojo, para hacer la pira del comunismo.


Alfonso Vive, ¡Venceremos!

COMISIÓN INTERNACIONAL DE LAS FARC-EP.

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